Barcelona (Redacción).- La
infidelidad puede llevar a muchos a cometer actos impropios. Este es el caso del artista estadounidense del
tatauje, Ryan Fitzgerald, quien le tatuó a la que fuera su novia, Brovent Rossie, un
excremento de notable tamaño en la
espalda. Fitzgerald se enfrenta ahora a una demanda de su ex pareja por valor de 100.000 dólares. [
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